El conejo miró a su espejo, una cara falsa y demacrada le sonrió. - Buenos días señor conejo. - Buenos días señor conejo, respondió. - que es lo que lo trae a mi mundo. - No es de su incumbencia señor. -El conejo estaba perdiendo la paciencia.
Terminada, etapa terminada, es el fin de este camino tan tortuoso, hacia abajo solo hay un gran precipicio esperando que me lance. Pero me detengo, me detengo para no cometer esa estupidez. Adiós, cuídate y te dejo vivir, la intención nunca fue incomodar. Volveré por el mismo camino y doblare en la primera bifurcación que encuentre.
Te encontré en aquella noche impregnada de soledad, estabas distante y empapada de novedades, tu mirada intrigante me dejo congelado, necesitaba mas que esa madrugada para conocerte. La segunda noche fue mágica, la conversación fluida, eramos dos entes que no coincidíamos en mucho, pero eso no era impedimento para que todo fluyera. El azar jugó la partida de poker, aposto su mejor mano y nos unió a los dos, cada día era más interesante que el anterior, cada día es aun más interesante que el primero. Cada momento se vuelve más especial y disfrutar contigo es una alegría extrema. Espero que el destino nos trate bien y que nos quiera juntos por mucho tiempo más, te quiero mi niña linda.
...Y el mago en su acto final, se saco su roñoso sombrero y metió su mano hasta el fondo, luego metió su hombro y con un tanto de dificultad termino metiendo su cabeza , el otro brazo, su pecho y finalmente las piernas. El publico aplaudió asombrado de tan tamaña actuación, pasaron 2 minutos y el publico estaba terminando de ovacionar, 4 minutos y aun el mago no daba luces, 5 minutos, y una asistente revisa el sombrero, en su interior no había nada. Cuentan que el mago realizo el ultimo acto, nadie más supo de él, las luces se apagaron y retiraron el sombrero, pero antes de eso colocaron una pequeña nota: "vivió sus días mágicamente".
Comentarios
Publicar un comentario